3. Intervención didáctica
3.1. Modelos de enseñanza- aprendizaje
Hasta hace pocos años, el modelo de enseñanza aprendizaje que se ha venido aplicando en educación ha sido el conductual, desde el que se entiende el aprendizaje como un proceso de adquisición de respuestas. Bajo esta perspectiva, el control de
l proceso reside en el profesor, mientras que el alumno permanece en una actitud puramente pasiva y se limita a recibir y aceptar lo que aquel propone (Beltrán, 1993 citado por Ureña y col (1997).Nos estamos refiriendo a una enseñanza de la Educación Física basada en la demostración y repetición de series de ejercicios, eso si, previamente seleccionados pero que frecuentemente no guardan relación alguna con las necesidades de los alumnos.
En contraposición a este modelo, el currículo propuesto por la actual Reforma educativa, plantea una nueva perspectiva de los procesos de enseñanza aprendizaje basados en el constructivismo donde se concibe el aprendizaje como un proceso de construcción del alumno, que implica que este participe activamente en la reconstrucción de sus esquemas anteriores de conocimiento para integrar en ellos de manera significativa las nuevas adquisiciones (Ureña, 1997)
Desde este enfoque, la misión del profesor será presentar el conocimiento de forma que pueda ser captado por los alumnos y generar en estos procesos reflexivos que les lleven a comprender e integrar en su estructura cognitiva los nuevos aprendizajes que se les van proponiendo, evitando que aprendan contenidos aislados y sin conexión aparente.
De forma paralela a esta evolución en los modelos de enseñanza- aprendizaje que se ha producido en el sistema educativo, se ha venido constatando ya desde la década de los 80 la discusión sobre la utilidad o eficacia de los dos modelos de enseñanza de los deportes colectivos más utilizados.
Así, por un lado encontramos los modelos de enseñanza tradicionales basados en la utilización de estrategia de practica analíticas, desvinculadas del contexto real de juego, mientras que por otro lado, se manifiestan los modelos alternativos centrados en la utilización de estrategias de practica globales a través de experiencias motrices lúdico - competitivas próximas al contexto real de juego.
Ambos enfoques plantean una secuencia creciente de dificultad, sin embargo, el primero se centra más en la consecución de unos fundamentos y destrezas técnicas básicas y el segundo da prioridad a la comprensión de los fundamentos y conceptos tácticos del juego.
No obstante, del análisis que definen las características propias del Balonmano, como un deporte en que el que los jugadores han de enfrentarse continuamente a situaciones cambiantes de juego, extraemos la necesidad de utilizar un modelo de enseñanza que priorice u otorgue una mayor importancia a la capacidad táctica individual. Esto es, al desarrollo de la percepción y toma de decisiones.
Así, creemos que es necesario que el niño comprenda la lógica interna del juego, los principios generales y específicos que rigen el comportamiento de los jugadores, para poder aplicarlos de forma inteligente después de un análisis previo de la situación de juego, en el que la capacidad perceptiva desempeña un papel principal. (Cárdenas y López, 2000)
En el siguiente cuadro presentamos algunas de las limitaciones que presenta la utilización del modelo tradicional frente a las ventajas del modelo alternativo.
Tabla 1. Relación de ventajas e inconvenientes de los dos modelos de enseñanzade los deportes colectivos. (Cárdenas y López, 2000)Como podemos observar, el modelo alternativo es más susceptible de ser utilizado bajo una perspectiva constructivista del aprendizaje ya que demanda una mayor implicación cognitiva de los alumnos, al tener que tomar decisiones adecuadas a las continuas situaciones cambiantes del juego.
Además, con este modelo, se favorece la utilización, por parte del profesor de estilos de enseñanza participativos donde los alumnos se involucren de forma activa en su proceso de formación fomentando aprendizajes significativos así como permitiendo un adecuado desarrollo de la creatividad.
En definitiva, este modelo supone un marco de actuación más acorde con los nuevos preceptos que dicta la Reforma del sistema educativo alejándonos de planteamientos basados en el modelo conductual que guardan una estrecha relación con los modelos tradicionales de enseñanza de los deportes colectivos.
Al margen de esto, existen otras razones que justifican la utilización de modelos de enseñanza basados en la practica de juegos globales de carácter lúdico-competitivos para el aprendizaje de la táctica, como son:
· Las limitaciones temporales: el tiempo disponible en el currículo es insuficiente para perfeccionar o incluso alcanzar adecuados niveles técnicos.
· La motivación de los alumnos: con la utilización de la metodología tradicional son constantes las manifestaciones de los alumnos que reclaman una mayor dedicación al juego real (partidos) ya que para ellos estas actividades son mucho más motivantes.






































Na minha opinião as atletas têm maior dificuldade em ultrapassar os problemas que resultam dos conflitos normais que surgem no trabalho de uma equipa. De facto, os atletas masculinos perante uma situação conflituosa com um colega ou treinador, reagem muitas vezes de uma forma imediata, tendo no entanto mais facilidade em a ultrapassar. Quando existe um problemas desta natureza os atletas masculinos têm maior facilidade em falar deles, confrontando pontos de vista e procurando uma solução. No que diz respeito às atletas, estas muitas vezes não expressam de imediato o que pensam, pelo que o problema se pode manter dissimulado durante algum tempo. Como consequência creio que é muito importante para os treinadores terem muita atenção a qualquer indício que signifique a existência de conflitos que não foram totalmente resolvidos. Caso existam, há a necessidade de promover momentos em que essas situações sejam esclarecidas e resolvidas, por forma a que o trabalho possa decorrer sem qualquer perturbação.




Creio que a principal diferença ocorre ao nível da autonomia que os atletas revelam em jogo. Enquanto numa equipa masculina muitas vezes os atletas conseguem de forma autónoma encontrar as soluções que entendem mais adequadas a uma determinada situação de jogo, as jogadoras por vezes necessitam de indicações mais precisas para conduzir as suas acções na competição. Este aspecto, que pode constituir-se como uma desvantagem em ambientes onde a comunicação seja difícil, permite por outro lado que o treinador tenha um maior controlo relativamente ao desempenho das jogadoras e da equipa. No caso das equipas masculinas, por vezes este controlo é menos efectivo levando a que haja situações de jogo em que a prestação da equipa se afaste do que o treinador pretende.

